... ni de voz de campanarios
que convoquen a los fieles,
ni de póstumos aplausos
para ejércitos imberbes,
ni de necios que supongan
uniformes en las pieles,
ni de anemia de caricias
por el hierro de barrotes
enraizados y sin brotes;
ni de nudos en las almas
como hogueras en la ciencia,
ni de cielos alquilados
a limosna y penitencia,
ni de cribas de personas
agarradas a monedas,
ni de géiseres truncados
por costumbres ancestrales
de pecados genitales;
ni de leyes que prohíban
ser un niño a los mayores,
ni de brazos de ocho horas
que descansen en licores,
ni de sueños recortados
con tijeras de censores,
ni de céntimos de tiempo
que se mezclen con tabaco
de hombres grises en un banco...
Del libro "La palabra contra el tiempo"
Verbo Azul, Mayo 2002
la no permanencia,el cambio..
me gustó...es un poema circular..no acaba...no comienza..
Los puntos suspensivos al pricipio y al final los puse para sugerir que este poema es sólo un trozo de la lista infinita de cosas negativas que se rechazan.
De nuevo gracias, Moscugat, por fijarte en los tecnicismos, sigo convencido de que, aunque no son imprescindibles, ayudan a que un poema tenga más fuerza. Los versos son de 8 con ritmo 3-7 y cada estrofa tiene rima asonante así: -,a,-,a,-,a,-,b,b, con lo que queda partida en tres parejas de versos y un trío. Creo que facilita mucho su lectura en voz alta (¿algún rapsoda que opine?)
Muchas gracias de nuevo, es genial leer vuestros comentarios. ¡Un abrazo!
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