Puntuación:

Tal vez como todos, comencé haciendo poemas a un amor imposible. Sin dejar de escribir poesía sentí el impulso de elucubrar relatos. Llegué luego a las novelas...

Jamás encaré la tarea con propósito definido, sino tan sólo para intentar comprender mis sentimientos y trascribir las voces de los fantasmas que burlándose de la realidad susurran a mi oído. De alguna forma, escribir es también mi manera de conocerme, de explorarme y exigirme.

Así fui amontonando textos que a veces compartía con allegados y enviaba a concursos; terreno en el cual obtuve algunos éxitos e infinidad de desencantos. Nunca esperé hacer dinero con la literatura, ignoro si por falta de ambición o por aceptar una realidad. Del mismo modo, sostengo la idea de que un escritor no debe financiar sus propias ediciones. Siempre he obrado en consecuencia, cosa que me ha asegurado permanecer en el anonimato.

No hace mucho me encontré con la propuesta de Bubok.com (http://jolibud.bubok.com) Me pareció interesante, accesible, positiva. Allí estoy desde entonces pues quizás esperaba algo así. Uno más en el vasto universo de los "escritores" (y no me afecta pensar que tal vez nunca podré quitar esas comillas) A mi parecer no es escritor todo aquél que escribe, sino quien puede transmitir emociones, el que mueve a la reflexión, aquél con el cual siempre aprendemos algo.

Decía que comencé haciendo poemas a un amor imposible. Por esa razón me ha parecido adecuado presentar como primer texto en este blog el poema "Desencuentro a las doce estrofas".

Si acaso alguien se siente identificado, si lo rechaza de plano, detesta, con él se conmueve o entiende que nada le ha dejado su lectura...No dejeis de decírmelo. A nosotros, los escritores emergentes (mientras vivamos cabe la posibilidad de flotar algún día), una crítica nos ayuda a mejorar, un insulto a ser más cautos, y un cumplido estimula nuestra experimentación.

Por ahí nos vemos.

 DESENCUENTRO A LAS DOCE ESTROFAS

   I

Pasaste y no te vi

ni me viste al cruzarme

Gritaste y no te oí

ni me oíste llamarte

            Solos o no solos

esperé y esperaste

  II           

Pensaste en mi y te pensé

Te imaginé tal cual tú eres

de forma tal que con apenas verte...

            no vacilaría

O si luego de pensarme tal como soy

me hubieras visto...

           ¿Acaso dudas?

Sobrarían las palabras

compartiríamos secretos de inmediato

y aquí no estaría yo hablando solo

ni tú quien sabe dónde

detectando mis susurros en el aire  

III           

Me amaron amaste te amaron amé

Y siempre nos faltaba eso

que fueras vos y que yo fuese

            simplemente

que fuéramos

que fuésemos

  IV           

Caminé destinado a desconocera

esa mujer a mí predestinada

a no conocerme

como estabas...

Buscándome mientras yo no te hallaba

            Solos o no solos

Yo diciendo a una y otra: –No eres tú

Y por otra calle comprobaba

sque cada uno de ellos, no era yo            

V

Mis ojos te han vislumbrado en su entelequia

y tal vez te conozcan más que tú misma

Inútiles han sido los espejos

y no sé cómo soy

pues jamás me he contemplado en tu mirada  

VI           

En adecuada forma

se tiene persistente la esperanza...

Puesto que a ti se asemejaban

aspiraba creer que al fin serías

Y por ser parecidos a tu idea

aguardabas que aquellos fueran yo

Entonces el tiempo era cuantioso

y el fuego y la soledad y extrañarnos...

               Mucho, tanto, siempre  

VII           

Desesperaba añorando

y pensé: ¡Aun no ha nacido!

            Solo o no solo

Me dije también, yéndose el tiempo:

si no ha nacido aun, ya no hay remedio

Mas en el aire andaba tu perfume

y valoré su vuelo a mis entornos

como aquello de ti que he aceptado de otras

Por eso amaste en ellos

lo agradable de mí  

VIII

Si el destino no fuera tan ingrato

y te trajera aunque fuese ante mi muerte

O me llevara a ti

aquél ultimo día de espera infructuosa...

Podría yo perdonarlo

y hasta no reprocharle

            al destino

No habernos puesto cara a caraanteriormente

  IX

¡Te habría amado tanto!

            estoy seguro

¡Tanto me habrías amado!

Que dudaríamos cupiera esa inmensa alegría

en un sólo mundo

en un único instante

Y hasta se hace incomprensibleImaginarlo

 X

Pero hoy noche tal vez ya sea tarde

            eso tememos

y quizás te seduzca la muerte

mintiendo que el muerto soy yo

Y dejemos de esperar...

            Solos o no solos.

Pues nos devora la entropía

vamos muriendo

y nos estamos resignando

 XI

Llenándonos de ausencia las horas fugaron

            Solos o no solos

            Felices o no tanto

Seguiremos acechando el horizonte

mientras nuestras almas nos intuyan...

En tanto mantengamos en los ojos

tendencia al presagio...

Y siempre que los corazones acompasen

            solos o no solos

cada uno los latidos del otro

 XII

Aunque esta realidad tan intensa y aleve

nos intime a disgregar el sueño

tal vez podamos

así, tan separadamente juntos

            solos o no solos

rechazar la certeza inapelable

que deja sin sentido a tanta espera.

 

 

Del poemario “Amor desamorado” © 1992 Félix Acosta Fitipaldi