HUGO CHÁVEZ Y SU PARTICULAR LENGUAJE

Puntuación:

Ya le había perdido la pista a Hugo Chávez desde su intromisión en el tema de la liberación de los rehenes de las FARC, hasta que ayer, por mera casualidad, lo vi en televisión, arremetiendo a su estilo contra el gobierno de George W. Bush. En efecto, ese registro vocal inconfundible del mandatario de Venezuela me hizo retirar la vista de mi libro de idiomas para concentrarme en su nuevo ataque. Esta vez, Chávez amenazó a los Estados Unidos con una guerra económica abierta si es que lo seguían presionando por no se qué asunto. Ya desde hace tiempo me sucede algo particular con las noticias que encierran a Hugo Chávez, me doy cuenta que no capto el motivo de la noticia sino que me concentro en los berrinches y las frases de este particular dignatario. Por ejemplo, ayer retuve que Chávez piensa elevar el precio del barril de crudo hasta los 200 dólares americanos de ser necesario, con tal de recortar el suministro de petróleo a los Estados Unidos. Pero no sólo así se refirió a los Estados Unidos en su discurso, sino que arremetió con su extraña mezcla de idioma inglés y pronunciación latina, al llamar Mr. Danger a su acérrimo rival George W. Bush, con todas las connotaciones que el término implica. Por otro lado, me enteré que las cuentas donde se maneja el ingreso económico por la venta del crudo venezolano, han pasado a bancos ubicados en Suiza, con lo que hay una fuga de capitales de bancos norteamericanos.
              No sé si Hugo Chávez estaba calmado o si quien escribe estaba con la cabeza en otra parte, porque hacía tiempo no le escuchaba. Me inclino por lo segundo, puesto que hace poco que me matriculé en cursos de idiomas para fortalecer la fluidez de mi pronunciación y refrescar los estudios que ya hace varios años finalicé en un instituto superior de inglés del cual me gradué con éxito. En efecto, tomé esta medida por varias razones. En primer lugar, quería ver cómo andaba mi inglés y para eso tenía que forzar la máquina al máximo, necesitaba conversar con otras personas que también dominaran el idioma en un nivel avanzado, necesitaba la evaluación de los profesores calificados para tales criterios, un buen remesón, en buena cuenta. Lo segundo, era mi deseo de mantener vigencia y calculé que en un currículum, se ve mucho mejor un curso de inglés avanzado, fechado en 2008 o 2009, que una carera completa de idiomas finalizada en 1994. Y es que los currículos actuales, además de tener un peso específico adecuado tanto en experiencia laboral como en estudios realizados, deben tener actualidad y mostrar que el postulante al trabajo se encuentra en ritmo de competencia como se diría en términos deportivos. Y tomemos el fútbol como ejemplo. Difícilmente, un equipo de elite mundial como el Milán o el Barcelona, contratarían a un crack de fútbol como Juan Román Riquelme, por citar un ejemplo, si es que este se encuentra dos años sin jugar, sin ritmo de competencia. Al menos no lo harían por el precio que realmente valdría ese jugador en su punto máximo de rendimiento.
              Pues lo mismo sucede en los trabajos, a alguien que concluyó hace muchos años sus estudios de idiomas, lo valorarán menos que a alguien que está recién estrenado. Obviamente hay otros factores que sopesan y hasta compensan la balanza de los contratos. Allí tenemos el caso de la experiencia laboral, que para algunos puestos puede significar el éxito asegurado del postulante. Por ejemplo, podríamos citar el ejemplo de un agente de seguros con experiencia en brokers de seguros. Si antes se ha desempeñado en una compañía grande y, de pronto, quiere postular a otra compañía, indudablemente lo contratarían por una buena suma y casi de inmediato. Ustedes se preguntarán ¿por qué habría de hacer eso la otra compañía? La respuesta es muy sencilla. Ese agente de seguros, no saldría solo de su antigua compañía, junto con él, saldría su cartera de clientes, de brokers fidelizados a lo largo de sus años de permanencia en la compañía. Siguiendo la secuencia lógica de lo que sucedería, podemos concluir que esos brokers no tendrían ningún problema en pasar sus cuentas a la nueva compañía a donde se ha mudado su agente. Un beneficio incalculable para la nueva compañía que de pronto, se vería con las manos y los bolsillos llenos de nuevos ingresos.
              Por otra parte, la ética dice que esto no debe hacerse pero ya sabemos que la teoría dista mucho de la práctica en cuanto a contratos laborales.



                                      
Agregado en: General

SE ACERCA EL ESTRENO DEL DOCUMENTAL DE LOS ROLLING STONES EN EL FESTIVAL DE CINE DE BERLÍN

Puntuación:

Ya estamos a poco más de una semana del inicio del Festival de Cine de Berlín, que este año presenta dos grandes atractivos para su día inaugural. En efecto, se trata del estreno de la primera película dirigida por Madonna, titulada Filth and Wisdom, algo que en nuestro idioma se podría traducir como “sucio y sabio”, seguramente otra de las locuras de la reina del pop que desafiara aL mundo allá por fines de los ochentas con una imagen abiertamente sexual y desafiante. Creo que fue a partir del video de su canción Like a Prayer que empezó a ganarse la imagen sado-sexual más marcada, aunque en el video de Like a Virgin y en el de Material Girl, ya dejaba sentada la pauta de lo que nos echaría encima más adelante. Fue con el video de la canción Vogue que finalmente se terminó de despabilar, luego vinieron unos cuantos incidentes sexuales, un encuentro en otro idioma con Illona Staller, mejor conocida como la cicciolina y por supuesto la publicación de su libro Sex, sin mencionar las puestas en escena de sus conciertos con escenas que presentaban una carga sexual tremenda, al menos para la época y para los estándares.
                Fueron pocos los artistas que habían utilizado el lenguaje sexual en sus conciertos o en sus videos, al menos de manera tan explícita. Quizá la voluptuosa Sabrina Salerno, una italiana que cantaba pop en inglés o quizá Samantha Fox hayan sido las más representativas de la década multicolor de los años ochenta. Pero en todo caso, estas chicas fueron figuras prefabricadas con ese enfoque de saque. En el caso de Madonna, arrancó con temas pop típicos como Holiday y hasta inocentes como Borderline, incluso rebeldes, como cota máxima en Papa don’t Preach, pero pronto empezó a anunciar que iba a crecer, musical y sexualmente hablando. Algunos pudimos advertir esto en el video del tema Gambler,  mostrando una Madonna que gustaba de garitos y otros lugares de poca monta, generalmente frecuentados por chicos en profundo estado de vagancia, ni qué decir de la ya mencionadas Like a Virgin o Material Girl. El resto fue el curso normal de su propuesta. Sin embargo, Madonna llega a Alemania con una imagen ya consolidada, ahora es madre y practicante de filosofías orientales, ciertamente no irá a  aprender el idioma alemán, ahora dará un nuevo paso en su carrera como directora y hay gran expectativa por lo que propondrá en el ecran, máxime que rondarán las comparaciones con su esposo, el cineasta Guy Ritchie. A esperar.
                Pero creo que el platillo fuerte vendrá a cargo de dos monstruos. Por un lado, el director Martin Scorsese de reconocida trayectoria y por el otro lado los Rolling Stones de los cuáles nadie puede dudar a estas alturas. Ambos estarán juntos en la apertura del Festival de Cine de Berlín cuando se presente el documental de los Rolling Stones titulado Shine a Light, por supuesto dirigido por Scorsese. Sin embargo, no debemos pensar que la película de los Stones va a participar en la entrega de premios en este festival, ni la de Madonna tampoco. Sólo son invitados para la inauguración. Al menos en el caso de los Stones, en tándem con Scorsese, nadie los podría batir ya que su performance estaría por encima de cualquier crítica y cualquier jurado, al ser leyendas vivas en sus respectivas artes. Ojo que no es el primer documental que se filma acerca de la carrera de los Rolling Stones. Y antes se han visto varios de estos documentales, quizá no con el peso específico del que se avecina pero de todas maneras los Stones son los Stones y no por gusto llevan casi 45 años en escena.
                Quizá el más connotado de estos documentales sea el titulado Gimme Shelter, en el cual se recogen imágenes del festival de Altamont. Un festival tristemente célebre por los hechos acaecidos durante el mismo. Sucedió que en aquella oportunidad, un fanático fue muerto por uno de los miembros de seguridad del evento en un confuso incidente, en plena performance de los Rolling Stones. Las especulaciones apuntaron a que los protagonistas se salieron de si, tras escuchar el tema Sympathy For The Devil y durante la siguiente canción, que fue Under my Thumb, se desataron los hechos. Luego del incidente, los Stones no volvieron  a tocar el tema Sympathy For The Devil en muchos años. Otro dato interesante de este documental es que una de las cámaras era operada por un entonces desconocido George Lucas. Scorsese y Lucas en la historia de los Stones. Esperemos que durante el Festival de Cine de Berlín no asesinen a nadie.



                                      
Agregado en: General

EL TRABAJO: CIENCIA Y AZAR REUNIDOS

Puntuación:

Qué duda cabe que los trabajos hoy en día escasean, más aún con el tema de las migraciones latinas hacia España que representan una dura competencia por la mano de obra. Incluso, inmigrantes provenientes de países lejanos y olvidados llegan hablando otro idioma distinto al castellano o al tradicional inglés y engrosan la carga laboral y fiscal de España. Por ejemplo se encuentran vietnamitas, o ciudadanos de Burundi y uno se pregunta qué hacen tan lejos de sus hogares. Quizá la primera respuesta sea bastante obvia y podamos encontrarla en la pobreza que viven esos países, pobreza realmente extrema con muchos mendigos en las calles y un ingreso per cápita bajísimo. Pero no creo sea la única respuesta, definitivamente la violencia también hace que muchos decidan dejar sus tierras, mismas que se ven envueltas en medio de violentas guerras civiles de tipo racial sobre todo. Allí tenemos el actual caso de Kenya y las disputas etno raciales tan violentas que vemos a través de las imágenes que nos muestra la televisión satelital. Otro caso de un país que vivió bastante violencia durante la década de los ochentas y los comienzos de la década de los noventas fue Perú.
              En efecto, este país, antigua colonia española en Sudamérica, tuvo que ver una cruenta guerrilla como Sendero Luminoso y sus demenciales ataques a objetivos civiles  a partes iguales con los objetivos políticos y militares, ni qué decir de su asociación con el narcotráfico de ese país que como sabemos es uno de los mayores productores de hoja de coca en el mundo. A esto habría que sumarle la profunda corrupción que aquejó a ese país y que es una amenaza latente régimen tras régimen. Todos estos factores hicieron que muchos peruanos migraran hacia otros países. Evidentemente la primera visión fue puesta en los Estados Unidos, sin importar que la barrera del idioma les cerrara algunas puertas o que no supieran traducir palabras del inglés elementales como para siquiera poder sobrevivir, se lanzaron en busca del sueño americano. Pero el sueño duró poco y las trabas para conseguir las visas cada vez fueron aumentando y el sólo hecho de postular a este pase ya representaba un gran gasto. Otros incluso se aprovecharon de esta desesperación y cobraban cerca de 20 000 dólares para realizar todo el trámite y ponerlos en tierras americanas, algunos legales otros ilegales, otros simplemente estafadores. Luego de estas experiencias, pusieron su segunda mirada en España y desde mediados de la década del noventa se vio una fuerte migración hacia el país. Familias enteras se amparaban en la figura legal de la reagrupación familiar y enviaban primero al padre de familia quien a su vez solicitaba la presencia de su esposa y de sus hijos y así se fue mezclando la cultura española con la cultura latina.
              Tuve la oportunidad de conocer a un peruano en el trabajo, era un chico que paraba saltando de trabajo en trabajo, cuando veía que el contrato de su actual trabajo ya iba a vencer o que las cosas andaban medio mal, inmediatamente se ponía  buscar otro trabajo, algunas veces cayó en lugar equivocado y otras veces no pudo conseguir trabajo, pero fue anecdótico lo que vivió hace poco cuando en mi centro de labores se anunciaban cambios de directiva entre rumores de despidos masivos y recortes de sueldo. Mi amigo Kike, sin pensarlo dos veces, se lanzó a buscar otro trabajo, fue así que tomó contacto con un paisano suyo quien lo invitó a formar parte de la compañía en que trabajaba. El rubro eran los seguros y el puesto requería habilidad en ventas. A estas alturas, Kike ya no se fijaba en los requisitos y se lanzaba nomás, quería vigencia laboral, pero cuando le preguntaban decía que su intención era aprender de los otros. El hecho es que en mi empresa finalmente nos renovaron la confianza en un ventajoso contrato. Cuando esto pasó, ya Kike andaba de riguroso terno por las calles, en medio de todo el sol, tratando inútilmente de vender un seguro a personas que ni siquiera dejan que termine de explicarles de qué se trata. No cabe duda que esto de los trabajos es una ciencia y a la vez un juego de azar.



                                      
Agregado en: General

LEY DE NEWTON: YO LO VI PRIMERO

Puntuación:

Sin duda el marketing es una de las herramientas más poderosas de las que disponen los grandes almacenes de ropa. En efecto, estas gigantescas tiendas están posicionadas en nuestra mente como vendedores de ropa pero, lo cierto es que venden otros tantos artículos como pueden ser electrodomésticos, muebles o menajes. Para su propósito de ventas generalmente hacen los llamados cierra puertas, que viene a ser prácticamente un eufemismo ya que la gente sigue entrando y comprando. El objetivo final de esta estrategia de ventas es hacer creer al cliente que es una oportunidad única de compra de ciertos artículos pero, visto en frío, no es así ya que las ofertas son constantes a lo largo de todo el año. Sin embargo, estas tiendas consiguen el efecto deseado con creses y en estos días ven multiplicada su afluencia de clientes. La gente se vuelca en busca que comprar los artículos sin el menor reparo en los gastos y se puede ver a personas bucear frenéticamente entre los cerros de prendas de vestir en busca de su camisa o polo ansiado. Es tanto el éxito de estos cierra puertas que mucha gente incluso pierde el tino y la educación en su obcecación por hacerse con la mayor cantidad de prendas posibles. Esto tuve oportunidad de comprobarlo en una de las fechas en que asistí a uno de estos almacenes acompañando a mi hermana en busca de unas blusas que ella necesitaba.
              Como digo, yo no me dejo impresionar por estos remates, soy de las personas que se visten sencillamente, con prendas de color entero generalmente, unos jeans, un polo o una camisa y listo. Sin embargo, acompañar a una mujer a comprar ropa es lo más tedioso y longevo que puede haber para un hombre, no se me ocurre una actividad más aburrida y poco productiva que esta. Fue así que me cansé de esperar las indecisiones y múltiples entradas y salidas del probador de mi hermana y no tuve más remedio que tomar parte del cierra puertas. Me dirigí entonces a la sección que ofrecía ropa para caballeros y vi con sorpresa cómo los hombres también rebuscaban con fruición entre los estantes en busca de la ropa de sus talas. Me detuve un momento a contemplar estas escenas y me divertí mucho, los caballeros entrando y saliendo del probador con la misma urgencia con la que se va al baño luego de ingerir alcohol. Por un momento hubiese querido ser parte de ese circo. A los pocos minutos mi pensamiento se cristalizaría de la manera menos pensada.
              Me dirigí hacia uno de los caballetes con camisas colgadas y busqué alguna que me llamara la atención, la oferta era bastante buena, dos camisas por el precio de una, vi algunas pero no quedé muy convencido así que decidí escoger un par de pantalones primero, la estación estaba cambiando y me incliné por unos de tela, de color beige, ubiqué mi talla y me los probé, me quedaron muy bien, el largo de la basta y el tiro de ambos era justo a mi medida. Rara vez encontraba mi gran talla tan rápido, estaba pensando que quizá debería empezar a visitar estos almacenes, más seguido. Entusiasmado me dirigí a ver otras camisas e igualmente cogí un par que me probé, de nuevo mi ojo acertó y el largo de las mangas ya no fue un problema esta vez, me quedaron pintadas. Un par de polos y listo –pensé-. Solicité la ayuda de uno de los acomodadores quien me indicó que hacia el centro de la tienda había una oferta increíble de polos. Le hice caso y, ya muy metido en mi papel de cliente adiestrado, me dirigí al centro de la sección. En efecto vi que un grupo de jóvenes se arremolinaban como hienas en torno a su presa. Se trataba de un cesto gigante conteniendo una gran cantidad de polos de todas las tallas mezcladas y a un precio ínfimo.
              Cuando llegué hasta el remolino, me posicioné y empecé el buceo, primero por arriba, puras tallas chicas, seguí buscando y encontré tallas mayores pero aún no de la mía. No me desanimé y continué adentrándome en el montículo, poco me faltó para escalar la montaña de ropa, pero me mantuve ecuánime. Mi talla seguía sin aparecer así que metí un zarpazo por dentro y jalé un bodoque de polos entrelazados, alguno tenía que ser mi talla. Los empecé a desenmarañar y me topé con uno que tenía las mangas bastante largas. Listo, lo encontré –pensé- y cuando traté de ceñírmelo por encima del cuerpo para ver si me sentaba, algo me detuvo. Levanté la mirada y vi que otra persona tiraba del mismo polo cogiendo la manga opuesta. Nos miramos sorprendidos pero nadie cedió y ambos pusimos fuerza en direcciones opuestas, el polo se estiró como un chicle hasta que escapó de mis manos. A toda acción sigue una reacción igual y en sentido contrario, y aquí se comprobó por enésima vez la ley de Newton. La otra persona rodó de espaldas por el suelo quedando envuelta en su trofeo, se paró como una tromba y se dirigió hacia mí en curso de colisión directa. Cuando ya me preparaba para repeler el inminente ataque, una de las personas de seguridad del local intervino y se interpuso entre ambos. Yo estaba calmado pero el otro sujeto estaba fuera de sí y me tildaba de mal educado junto con una serie de improperios. Opté por retirarme, sabía que los cierra puertas no eran para mí.



                                      
Agregado en: General

QUISIERA CUMPLIR AñOS EL 29 DE FEBRERO O, MEJOR AÚN, EL 31 DE NOVIEMBRE

Puntuación:

Siempre he creído que la educación está directamente ligada a la tolerancia que uno tenga, la cual esta ligada a su vez al día que uno haya tenido. Cierto es que muchas personas saben separar muy bien los problemas personales de su interacción con personas que nada tienen que ver con ellos. Yo soy una de esas personas pero también soy humano y por tanto susceptible de falla. Digo esto porque también hay una gran cantidad de personas que difícilmente pueden manejar esta situación y explotan por cualquier cosita. Pues en la historia que quiero compartir con ustedes se combinó un poco de todas las premisas que les he contado.
              La historia sucedió justamente el día de mi cumpleaños número treinta y tres. Ese día, como todos los años, tuve que multiplicarme por diez para poder cumplir con todas las personas que se acordaron de mi onomástico. Lo primero era la familia sin duda. En ese sentido el almuerzo estaba separado para ser compartido con mi madre, eterna acompañante de mil batallas. La hora de la merienda a mitad de la tarde estaba destinada para el resto de los hermanos de mi madre con quienes guardo una relación cercana. Por otra parte los amigos del vecindario amenazaban con asomarse por mi casa, así que debía organizarme de la mejor manera tomando en cuenta que era un día laborable y que no recibí ninguna concesión por parte de mi empresa, es más, la cosa se puso tensa en un momento. Pero vayamos por partes y en orden cronológico para no perdernos. Me levanté muy temprano en la mañana y salí de mi casa a hurtadillas antes de que alguien me detenga o me llame, mi objetivo era hacer mi deporte como todos los días. Tuve suerte y pude terminar mi hora diaria destinada a la salud y a la vitalidad y retorné de inmediato a casa, me di un baño y mis familiares recién empezaban a despertar. Saliendo de la ducha recibí los saludos respectivos y cada uno marchó a su trabajo, yo igual, frente a la computadora, conectado al trabajo desde casa. Al mismo tiempo debía hacer un trabajo de edición de video encargado para ese mismo día. Pude terminar todos los trabajos a tiempo y, con el tiempo justo, pude recibir los saludos de mis compañeros de trabajo en poco menos de cinco minutos.
              Seguía corriendo. Hora de almuerzo y salí a compartir una paella en compañía  de mi progenitora. Al cabo de una hora, ella también partía para su trabajo y yo continuaba con mis obligaciones. Por supuesto mi teléfono móvil casi no dejaba de sonar y no pasaban ni veinte minutos entre llamada y llamada. Así fui llegando a las cinco de la tarde y debía reunirme con mi pareja, quien salía de su trabajo y tenía reservado todo el resto del día en mi compañía. Le recogí y en su casa nos esperaban sus padres y su hermana, me habían preparado una pequeña recepción sorpresa e intentaron cantarme esa canción de cumpleaños que tanto escozor me provoca, afortunadamente respetaron  mi posición y abortaron el intento entre broma y broma. A las dos horas dábamos por terminada la reunión y, rendido por el agitado día, sólo quería dormir. Casi lo olvidaba, faltaba revisar el correo electrónico. Al ingresar me topé con unos diez saludos de amigos de las épocas de estudiante, tanto escolar como universitario. Contesté todos los correos y, al abrir el último, me di con la sorpresa que no eran los esperados saludos de mi amigo Armando sino una de esas dichosas cadenas que pululan por la red solicitando se practique no se qué rito de buena suerte. Aquí me desquito –pensé- y le respondí el correo a mi amigo increpándole su actitud, no de olvidar mi día de cumpleaños sino de enviar ese tipo de inutilidades. Lo hice en tono amical por supuesto pero mi amigo lo tomó muy a pecho y al llamarme cerca de las 11 de la noche me dijo que esa no era la forma de responder su correo, le dije que no fue mi intención y que era una broma, pero peor fue cuando le dije que tenía sueño y quería recostarme. Pensó que lo estaba cortando y furioso se despidió. Estaba tan cansado que no tenía ganas de discutir. Ya al día siguiente resolvería ese malentendido. Cada vez se pone peor esto de cumplir años. Lo que daría por cumplir años el 29 de Febrero o el 31 de Noviembre.



                                      
Agregado en: General

EDUCANDO A LA PAREJA EN LAS VERDADERAS INTENCIONES DEL BAILE MASCULINO

Puntuación:

Lo que empezó como un inocente comentario se convirtió ayer en un encendido debate acerca del celo y los cuidados que se tiene con la pareja. El tema saltó al tapete a raíz de un comentario que escuchamos en la radio sobre la historia de un matrimonio que había sido invadido y finalmente quebrado por la intromisión de un tercero. Esta historia la verdad no tiene nada de extraño pues vivimos en un mundo donde se pasa por encima la ética con mucha facilidad y frescura. La historia que oímos fue contada con lujo de detalles en dicho programa radial que tiene por objetivo crear conciencia en la educación de los valores y fomentar el respeto mutuo en la comunidad. Los hechos tuvieron lugar en una fiesta, al parecer se trataba de una fiesta que reunía a los militantes de un grupo político, socios y allegados del mismo. En dicha fiesta supuestamente debía reinar la camaradería y la comunión de ideas pero parece que el apetito sexual no conoce ecuación alguna y es más fuerte que cualquier acto fraterno.
  El agraviado en cuestión denunció en la sondas radiales que había acudido a la reunión en compañía de su esposa, ambos militantes del partido político en cuestión y casados con más de siete años de matrimonio a cuestas además de dos hijos producto de la hasta entonces feliz relación. Durante la fiesta, todo había discurrido con normalidad, la atención esmerada de los organizadores del evento hacía presagiar una velada inolvidable, aunque el denunciante nunca pensó que sería de una triste recordación. La comida y la bebida fueron de primera, así como la animación de la reunión, una orquesta era la encargada de hacer bailar a los selectos invitados y fue aquí donde se gestó el problema. Cuenta la víctima que estaba cenando con su mujer cuando uno de los máximos dirigentes del partido político se acercó hasta su mesa, fue entonces que por educación se pusieron de pie y lo invitaron a compartir la mesa con ellos. El dirigente saludó el gesto de amabilidad y se sentó con ellos, allí brindaron, hicieron planes a futuro y renovaron sus votos para con el partido político alzando sus copas y sellando el momento. Lamentablemente allí no quedó la cosa y el dirigente político, muy animado él, invitó a bailar a la mujer del agraviado, el cual en gesto educado, cedió a la petición. Fue así que la mujer bailó cerca de veinte minutos con el avezado dirigente tras lo cual regresó a la mesa en compañía de su marido, el dirigente tomó su propio camino y todo pareció quedar allí, la fiesta continuó por sus cauces normales y la pareja se retiró a las pocas horas.
  Los problemas empezaron al día siguiente y no fue porque el agraviado le increpara a su mujer el hecho de haber bailado con el dirigente, por el contrario, su educación iba de la mano con la tolerancia y ni siquiera mencionó el asunto. Sin embargo el malestar se instaló en el hogar de la pareja cuando el atrevido dirigente comenzó a llamar al teléfono móvil de la mujer con bastante insistencia. Cuenta el agraviado que las llamadas se registraban hasta tres veces al día y que la situación empezaba a ponerse incómoda pues la mujer no sabía cómo cortar las llamadas, había mucho en juego, cuando se es miembro de un partido político debe primar la diplomacia pero también las buenas formas. En ese sentido la mujer se encontraba entre la espada y la pared, una palabra mal dicha o mal entendida y podía hacer regresar al punto cero todo el avance político de la pareja logrado con tanto esfuerzo a través de los años. La relación se fue infestando y al mes de la reunión ya la pareja se separaba y dejaba dos hijos en medio del fuego cruzado. Los celos habían surgido y la inestabilidad generada por el impertinente dirigente le ganó la partida a la pareja.
  Al escuchar esta historia yo comenté entre los miembros de mi familia que para evitar este tipo de situaciones yo ya había acordado con mi novia que en las reuniones que tengamos ella sólo debía bailar conmigo. Mi madre y una tía saltaron de inmediato y arreciaron contra el portador del defensivo comentario a quien tildaron de machista y de posesivo. Mi defensa consistió en hacerles ver que los tiempos han cambiado respecto a lo que se vivía en la generación a la que ellas pertenecen y en la que el respeto era la voz cantante. En la actualidad el escenario es otro y los hombres ya no sólo bailan por agradar a su pareja sino que casi siempre tienen una intención más baja de fondo con un horizonte sexual bastante despejado. Les hice ver que hay que separar las lecturas de la situación que tanto hombres como mujeres puedan tener. Si bien es cierto la mujer pueda pensar en que el baile es agradable e inocente hasta cierto punto, no es menos cierto que son poquísimos los hombres que bailan teniendo como uno objetivo esa actividad, generalmente para el hombre el baile es un medio para llegar a un fin. Ahora bien, si una mujer accede a bailar con un desconocido estando en compañía de su pareja, evidentemente el tercero verá inflamado su ego y no le resultará descabellado pensar que la mujer está dispuesta a cometer cierto desliz que los involucre en un futuro no muy lejano. Al menos yo prefiero anticiparme a esta incómoda situación y afortunadamente mi pareja ha entendido que la lectura masculina de una situación es muy distinta de una lectura femenina de la misma. Ahora trabajo en hacerle entender esto a mi madre y a mi tía.



                                      
Agregado en: General

HUGO CHÁVEZ NO SABE PERDER

Puntuación:

Y ahora el mal educado de Hugo Chávez sale con que no escuchó la bendita frase del rey Juan Carlos cuando lo mandó a callar. Todos escuchamos la frase “Por qué no te callas”, ha dado la vuelta la mundo en diversas formas que la tecnología ofrece e incluso quedaron perennizadas en tonos para los teléfonos celulares. Chávez sostiene que en ese momento estaba muy concentrado en su exposición y que no se dio cuenta de la frase que le lanzó el rey Juan Carlos y además sostiene que si en ese momento la hubiese oído, definitivamente otra hubiese sido su reacción, que le hubiese contestado con unas cuantas verdades en su cara. Sin duda Chávez es de esos tipos prepotentes, sin la menor educación y que además tiene un rasgo personal muy particular, el de no querer perder nunca. Esta actitud no es del todo mala en el fondo, si se canaliza bien puede llegar a ser una tremenda herramienta de esfuerzo y superación personal que nos impulse en la búsqueda del logro de objetivos a corto, mediano y largo plazo. Se convierte en un gran motor para nuestras actividades, hace que el ser humano aprenda en base a sus errores y se supere en cada paso, es más, para que esta característica funcione adecuadamente, la persona en todo momento debe ser consciente que su condición humana implica error constante y latente. Pero en el caso de Hugo Chávez, esta característica se encuentra visiblemente tergiversada y ofuscada, circunstancias muy peligrosas si tomamos en cuanta la beligerante e inestable personalidad del dictador venezolano, basta con recordar sus exabruptos para con los mandatarios de otros regímenes, siendo George Bush su caserito preferido, aunque en ese caso no se advierte su mayor inestabilidad de carácter puesto que siempre que puede lo anda atacando. Su mayor inestabilidad de personalidad la muestra por ejemplo cuando se abraza con el presidente de Perú, Alan García, después de haberlo llamado ladrón abiertamente en la televisión pública, escenas que dieran la vuelta al mundo.
              Esta actitud del no saber perder, tiene sus fundamentos en los primeros años de educación, es allí cuando entre los profesores de escuela y los padres se debe apuntalar bien este rasgo para que el árbol del discernimiento no crezca torcido. En efecto, esta característica generalmente se presenta en primera instancia en los juegos de niños, se podría pensar que los primeros juegos tienen lugar incluso antes de la época escolar, lo cual es totalmente cierto pero no hay que perder de vista otro punto importante en estas instancias, y es que a esa edad lo que prima es la inocencia y la ausencia de malicia, los juegos son muy libres y prácticamente el niño no tiene ninguna presión por alcanzar el primer lugar, si lo hace es simplemente por divertirse, una actitud excelente que se pierde con los años y que debería constituir el espíritu mismo del deporte. Incluso el maestro Jesús lo resaltó en su célebre frase que decía algo así como “sed como niños y entraréis en el reino de los cielos”. Parece que pocos entendimos el alcance de esta simple frase, pero aún es tiempo. Es recién en los primeros años de la escuela cuando el niño va pisando los terrenos de la malicia, alrededor de los seis años cuando le toca tomar su primera decisión moral, momento clave para toda su vida, si el entorno familiar no lo rodeó de buenas enseñanzas, lo más probable es que fracase en esta fundamental prueba. Cuando al niño le toca perder en un juego, es tarea de padres y maestros, hacerle ver que ese no es el punto más importante, sino el de haber compartido gratos momentos durante el juego y haber aprendido cómo es que se hace para poder realizarlo de mejor manera la próxima vez, paralelamente a esto se le debe enseñar que todos tenemos distintas aptitudes y que unos tienen mayor predisposición para los deportes, otros para el intelecto, otros para la labor social y que constituye una bonita tarea echarse a descubrir nuestros talentos, sin importar que esto pueda tomar toda una vida. Entender que estamos en este mundo para aprender y no para conseguir resultados, ese es el punto de quiebre.
              Bonito ¿No? Pero ahora volvamos al tema de Hugo Chávez, el dictador venezolano ha exigido que el rey Juan Carlos le pida disculpas por su actitud, no debería decir esto (yo) pero el rey debería hacerlo, lo cortés no quita lo valiente y de paso le daría una lección más a Chávez quien además ha dicho que revisará personalmente todas las empresas de interese españoles que tengan sede en Venezuela, sosteniendo que no puede ser indiferente ante un régimen fascista y su actuación en el país del cual él es el gobernante.



                                      
Agregado en: General

ENSEñANDO A TRABAJAR Y A DAR EMPLEO

Puntuación:

Muchas veces nos enfrentamos a situaciones difíciles en el trabajo en las que no queda más que poner buena cara y seguir adelante. No es raro que las situaciones laborales se compliquen conforme van cambiando los escenarios de los países donde interactúan los intereses de las empresas. Uno puede haber ingresado a laborar en las mejores condiciones pero el trabajo se puede ir convirtiendo en un pequeño infierno conforme vayan apareciendo los problemas y, lo que es peor, justos pueden pagar por pecadores. En efecto, en la actualidad existe una tendencia a la llamada evaluación grupal, pienso que esta es una modalidad en la que el empleador busca que optimizar el trabajo en base a resultados, para lo cual trata de homogenizar la productividad del grupo. Esta política se enseña actualmente en las universidades dentro de casi cualquier carrera, su educación es visiblemente más marcada en carreras como Administración y Psicología en los que el manejo de personal estará presente en uno u otro momento del futuro del educando. Está modalidad no es mala pero evidentemente el empleador debe tener mucho criterio y saber hilar muy fino a la hora de manejar su grupo en base a esta modalidad.
              Por ejemplo en el caso de los incentivos, éstos deben estar presentes siempre, en la actualidad el trabajador debe tener una motivación constante que le permita mantener cierta tranquilidad en el trabajo y a su vez conseguir los resultados requeridos por la empresa. Atrás han quedado los tiempos en que el trabajador se aburguesaba en su puesto de trabajo y simplemente esperaba los fines de mes para pasar a cobrar su sueldo, ahora la empresa ejerce presión constante y el éxito del empleador y, en buena cuenta, el equilibrio de la empresa dependerá de una buena comunión entre empleador y trabajador, prácticamente debe de ser un matrimonio ideal, ninguno debe tratar de “ganarle el vivo”  al otro. Ahora imagínense si los incentivos son grupales, evidentemente cada uno hará mejor su parte y la sumatoria final dará como resultado una mejora sustancial y, probablemente, sistemática en la empresa. Claro que, a la hora de recibir el incentivo, estos son generalmente individuales, lo que se convierte en una moneda, no en el sentido estricto de la palabra, sino en el sentido metafórico, es decir, una de las caras de la moneda muestra la buena voluntad del incentivo en forma de premio individual al esfuerzo del trabajador pero la otra cara de la moneda representa las verdaderas intenciones del empleador al evaluar en grupo. Esto nos lleva a la otra frontera.
              El otro límite está formado por los no incentivos, para usar un término elegante. Estos consisten en una especie de tabla de castigos y que también sirven como motor al trabajador. Es el mismo principio que utilizó la Naturaleza con el hombre en el proceso de evolución, sacándolo de su innato sedentarismo y obligándolo a moverse, valiéndose de diversas “técnicas” como el clima inclemente que obligaba a los primeros seres humanos a construir refugios y vestimentas gruesas, también estaban presentes por doquier fieras salvajes que obligaban al hombre a defenderse, debía construir armas, pensar más maliciosamente, pero la principal motivación era sin duda el hambre, el instinto de supervivencia lo obligaba a buscar comida constantemente pues dadas las condiciones primitivas, no era seguro que volviera a comer en días. Esta misma figura se aplica ahora en los empleos, son tácticas muy bien empleadas de cara al sometimiento del trabajador y a su “movilización”, en este caso las técnicas inductivas siempre están en consonancia con la posibilidad de despido aunque últimamente se están refinando y existe toda una cultura de presión laboral que consiste en una suerte de aburrimiento del trabajador. En efecto, si hasta hace pocos años el empleador era muy sincero y directo a la hora de los despidos, ahora se reserva esas prerrogativas para hechos muy extremos, las llamadas faltas graves. Pero en la actualidad cuando un empleador ve que uno de sus trabajadores no le sirve, pero por otra parte es educado y cae bien en el grupo, lo que hace es empezar a recortarle cosas como sus horarios de refrigerio o su sueldo y, paralelamente, va aumentándole algunas otras cosas como la carga laboral y los horarios de trabajo. El trabajo se convierte en un juego de ajedrez en que el trabajador es puesto en jaque constantemente, obligándolo a renunciar prácticamente. Ni que decir de los trabajos que son remunerados por día u hora trabajada, ahí las asfixias son más constantes.
              Parece ser que las políticas laborales aun están en pañales y han perdido el horizonte de todo Estado que es el bien común de la sociedad. Estas políticas nada hacen por conseguir ese fin y más bien van creando un peligroso caldo de cultivo para las revoluciones tan presentes en la historia de la humanidad y con un factor común: la explotación el hombre por el hombre.



                                      
Agregado en: General

Pagina 1 de 6
Ir a página: 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente 
    Procesando tu solicitud...
Web perteneciente a EvoluZiona Soluciones Integrales S.L. España ©2002-2010