Un libro rodeado de leyenda negra por los cuatro costados. La narración mantiene un tono constante de principio a fin, sin grandes sobresaltos. Apenas un par, que acaban en seguida. El descenso de Holden Caulfield a su propio infierno, resulta casi cotidiano, no muy distinto al que cada persona sufre, con la diferencia, que el autor, lo hace público poniendo en palabras lo que no se habÃa dicho antes. Chocante la libertad con el que un crÃo pululaba por el N.Y. de los años 40, comparado con la realidad actual.
Lo que más me gustó: La descripción de los sentimientos de Holden. El cariño por la hermana pequeña y el recuerdo permanente del hermano muerto, que le marca para siempre. La presencia siempre ausente, pero protectora, del hermano mayor.
Cita: "Bueno, pues casi me alegro de que hayan inventado la bomba atómica.Si alguna vez hay otra guerra, pienso sentarme justo encima de ella. Me ofreceré voluntario, lo juro por Dios"