Lo leí hace tiempo, y se encaja en el tipo de libros iniciáticos, de estos en los que se filma al protagonista desde que nace hasta que ya no le queda nada más de interés por hacer, normalmente ya de viejo. Prosa correcta pero casi periodística, o enciclopédica, y eso, a mí, no es lo que más me gusta. Cuando cojo una novela quiero que me mienta, yo me lo voy a creer todo y no me hace falta que me dé mil lecciones de Historia, con que la trama sea buena me vale y desviarse de ahí a veces lleva al aburrimiento. La ventaja de escribir así (tipo documental) es que mientras se leen cientos y cientos de páginas la personalidad de los personajes se sedimenta en la cabeza del lector, y eso da una complicidad muy chula. Pero siguen sin convencerme estos megalibros que nacen con vocación de saga o trilogía y con vocación de profes de Historia. Para eso ya están las enciclopedias de verdad. La ambientación histórica, por favor, sólo la justa para sujetar las cosas verdaderamente importantes de una novela: la evolución de los personajes, las fuerza de la trama, todo eso que además de tocar el conocimiento toca también el sentimiento.
Lo que más me gustó: El examen que hace el protagonista. La carrera esa tan larga que corría el amigo (ya no recuerdo su nombre...).
Como con todos los best sellers, lo mejor es que se lo ha leído mucha gente y se puede comentar
Lo que menos me gustó: Es leeeeeento